POBLACION: 1.
( Y no sé por cuanto tiempo si tengo en cuenta las miradas intencionadas y golosas que me está echando el buitre que tomó tierra esta mañana antes de mi ración de hormiga tras pasar dos días volando en círculos. Al principio pensé que sería por la maleta de cuero de vaca,pero ahora tengo mis dudas ).
MONEDA: Hasta que se encuentre otra objeto, es la piedra plana de punta redonda con una flor pintada en un lateral con lápiz de ojos y por el otro un número hecho con la piedra afilada o piedra suiza, por sus mil utilidades.
HIMNO: Estaba pensando en las palabras del autor ruso que escribió: "No puedes entender a Rusia solo con tu mente", con la música de Titanic ( espero que no vengan a pedirme derechos de autor o la tendremos gorda,¡ mierda! aún no tengo ejercito para defender nuestras fronteras ).
Creo que es muy propio para este lugar, por qué aún siendo tierra en África, yo soy y llevo a Rusia en mi corazón. Popoff a veces me cogía por la cintura y me depositaba en una de las tumbonas para así tener él toda la mesa, cogía el vodka y subido allí alzaba la botella a lo "El rey león" pero entonando la canción de Titanic,¿Por qué? no sé, siempre estaba muy borracha para articular palabra, lo de pensar era impensable entonces. Lo dejo entonces como uno de los muchos misterios de la vida.
FIESTAS: Si paso del día de hoy, quisiera hacer de mañana día nacional con festejos mentales y juegos con espejismos. Si no me fallan los soles que he ido dibujando en la tierra según fuera el astro apareciendo y desapareciendo,mañana será mi 7º día aquí y, bueno, como para los católicos al séptimo día se descansa por que fue cuando la creación y no se que cosas raras de los no ortodoxos estos, pues yo también.
GASTRONOMIA: A la espera de que aparezca otro tipo de animal, bicho real o imaginario. Los platos típicos de la zona son hormigas tostadas al sol con baño de tierra seca y hojas de árbol para acompañar, para beber orín al sol, o en su defecto lametones de gotas de sudor de la frente.
TRAJE REGIONAL: Sandalias romanas, pantalones de aviador (1935), camisola blanca y fular atado a la cabeza ( já!, me río del tío Laurencio de Arabia).
FUENTES DE ENERGIA: Fuentes como tal no he localizado alguna, así iba a estar yo que parezco recién salida un spá de saldo. Pero el sol sin dudarlo es la energía del país, me recuerda a España cuando mis vecinas las suecas.
LUGARES DE INTERES: Tenemos la maleta de cuero de vaca raído, que si la abres y la apoyas en el suelo da cobijo del sol. También el árbol de las 4 ramas,en una de ellas es donde me subo por las noches a dormir, no sea que en una de esas una fiera sonámbula y perdida en la zona me tome
por lo que no soy.Al ser este , mi nuevo país, tan pequeño se pueden disfrutar de los lugares de interés sin moverse, solo con llevarse la maleta al árbol ya está hecho todo. Tengo pensando en hacer rutas al palo de señalización como deporte de riesgo, todo se andará.
EXTENSION: 20 pasos, tengo un 39 de pié, de largo y 13 de ancho.
NOMBRE DEL PAIS: ...
miércoles, 27 de mayo de 2009
domingo, 24 de mayo de 2009
Creación
No, no me he ido. Sigo aquí, confundida con el entorno. Empiezo a entender por que hay una maleta. Me dá la sensación que esto es una zona de "objetos perdidos y/o abandonados". Encontrado aquí es por que no está donde debiera.
Si a mi nadie me ha abandonado aquí, si no que he sido yo,entonces, ¿ Debería agarrarme y llevarme ?.
4 días, 1 hora , 40 minutos y 30 , 31, 32 segundos desde que abandoné el hotel y me senté en la maleta de cuero desgastado.
Otro viaje más con la dieta impuesta, a poco que me dé el sol 15 horas más pareceré del lugar. Si no hay nadie me declararé oriunda de la zona y fundaré mi propia raza, aunque claro si no tengo con quien procrear mal llevo la perpetuidad de la misma. Bueno si es por el bien de mi pueblo me lio con la maleta, el arbusto o el primero que pase. Todo sea por el futuro de una generación inexistente aún.Como esto va para rato, pensaré en como llamarnos.Lástima que ya existan los Bosquimanos, mira que me gusta el nombre, en esa linea podría ser de las Piedripies.Culto, fiestas, comida típica ,moneda..., hay mucho por hacer.
Quizás sea ese el cometido, por que ya es decir que no ha pasado ni uno corriendo perseguido por un león o una mosca. Miento lo que si que ha pasado delante de mi fué un caracol que me tuvo entretenida unas horas, lo que tardó en aparecer en mi campo de visión y lo que tardé yo en agarrarlo y comermelo sin sal ni nada ( proteínas son proteínas y si estuviera en Francia estoy sería un manjar).
4 días, 1 hora y 46 minutos y tengo que crear un pueblo.Dios que estress,a ver si en la maleta hay aspirinas y, si no, placebo a placer y me trago esa hormiga. Hooooooooooooooooorrrrrrrrrrrmmmmmmmmmmmiiiiiiiiiiiigaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ( mi pensamiento en off la reproduce como Homer Simpson ante una rosquilla )
Si a mi nadie me ha abandonado aquí, si no que he sido yo,entonces, ¿ Debería agarrarme y llevarme ?.
4 días, 1 hora , 40 minutos y 30 , 31, 32 segundos desde que abandoné el hotel y me senté en la maleta de cuero desgastado.
Otro viaje más con la dieta impuesta, a poco que me dé el sol 15 horas más pareceré del lugar. Si no hay nadie me declararé oriunda de la zona y fundaré mi propia raza, aunque claro si no tengo con quien procrear mal llevo la perpetuidad de la misma. Bueno si es por el bien de mi pueblo me lio con la maleta, el arbusto o el primero que pase. Todo sea por el futuro de una generación inexistente aún.Como esto va para rato, pensaré en como llamarnos.Lástima que ya existan los Bosquimanos, mira que me gusta el nombre, en esa linea podría ser de las Piedripies.Culto, fiestas, comida típica ,moneda..., hay mucho por hacer.
Quizás sea ese el cometido, por que ya es decir que no ha pasado ni uno corriendo perseguido por un león o una mosca. Miento lo que si que ha pasado delante de mi fué un caracol que me tuvo entretenida unas horas, lo que tardó en aparecer en mi campo de visión y lo que tardé yo en agarrarlo y comermelo sin sal ni nada ( proteínas son proteínas y si estuviera en Francia estoy sería un manjar).
4 días, 1 hora y 46 minutos y tengo que crear un pueblo.Dios que estress,a ver si en la maleta hay aspirinas y, si no, placebo a placer y me trago esa hormiga. Hooooooooooooooooorrrrrrrrrrrmmmmmmmmmmmiiiiiiiiiiiigaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ( mi pensamiento en off la reproduce como Homer Simpson ante una rosquilla )
miércoles, 20 de mayo de 2009
Memoria selectiva
" Se llevaba el gramófono hasta cuando iba de caza. Tres rifles , provisiones para un mes,y Mozart.(...)El inició nuestra amistad con un regalo, luego, antes de lo del sábado me hizo otro,un regalo increíble, la visión del mundo a través de los ojos de dios,y yo me dije, si...así es como debe ser...(...)"
Este monólogo del personaje de Meryl Streep en "Out of Africa" con el que empieza la película, me lo sabía de memoria. Es triste ver como el tiempo, la edad y el exceso de vodka en vena me han desmemoriado para según que cosas.
La tan temida "memoria selectiva". La mía recordaba perfectamente como preparar los cócteles más sabrosos solo con ver al barman hacerlos, pero luego olvidaba en cuales la espía alemana o el espía aliado habían puesto el veneno y esa noche me quedada sin poder revolcarme con esa mujer de rictus marcado y mirada afilada o de ese francés con flequillo alborotado y cara de cerdito de granja.
La conclusión de todo esto es que puedo emborracharte y darte una alegría al paladar pero con riesgo de palmarla. Por un tiempo me creyeron agente doble durante la primera guerra mundial, pero ya se encargó Mata Hari de desmentirlo. Nos conocimos en una partida de poker en un local en Madrid, partida en la que perdí todo menos la dignidad ( ese día me había puesto ropa interior ).Yo era conocida por su amado Vadim Masloff y nos reencontraríamos años más tarde en Francia.Y es que la madre del soldado ruso y mi tía-primasegunda la desdentada, eran vecinas.
Les perdí la pista con la locura de la guerra( quien diga lo contrario no sabe lo que es una guerra). Y cuando volví de mi exilio en Oslo, él estaba desaparecido y ella había sido encarcelada por supuesto espionaje primero y fusilada ,y rematada con el "tiro de gracia", después. Me pregunto quien inventó esa expresión, por no tener nada de divertido y a quien se le da no creo que "gracia" sea lo que le haga. Con suerte ya no le hará nada, por que estará incrementando la lista de seres vivos muertos que dejaron este mundo con forma de colador.
¿ Qué a que viene todo esto ?. Acabo de cruzar la puerta del hotel y estoy en medio de Africa en un cruce de caminos señalizado, al norte la República Democrática del Congo,al sur Zambia, oeste Tanzania y este Angola.
Recordar me cansa, y quiero recordar el monólogo de la Streep,así que me siento en esta piedra-tronco-maleta abandonada del camino y espero a que pase un caballo con lugareño, un tanque o un tigre a comerme.Lo primero que sea, no tengo preferencias,pero no me muevo.He dicho.
Este monólogo del personaje de Meryl Streep en "Out of Africa" con el que empieza la película, me lo sabía de memoria. Es triste ver como el tiempo, la edad y el exceso de vodka en vena me han desmemoriado para según que cosas.
La tan temida "memoria selectiva". La mía recordaba perfectamente como preparar los cócteles más sabrosos solo con ver al barman hacerlos, pero luego olvidaba en cuales la espía alemana o el espía aliado habían puesto el veneno y esa noche me quedada sin poder revolcarme con esa mujer de rictus marcado y mirada afilada o de ese francés con flequillo alborotado y cara de cerdito de granja.
La conclusión de todo esto es que puedo emborracharte y darte una alegría al paladar pero con riesgo de palmarla. Por un tiempo me creyeron agente doble durante la primera guerra mundial, pero ya se encargó Mata Hari de desmentirlo. Nos conocimos en una partida de poker en un local en Madrid, partida en la que perdí todo menos la dignidad ( ese día me había puesto ropa interior ).Yo era conocida por su amado Vadim Masloff y nos reencontraríamos años más tarde en Francia.Y es que la madre del soldado ruso y mi tía-primasegunda la desdentada, eran vecinas.
Les perdí la pista con la locura de la guerra( quien diga lo contrario no sabe lo que es una guerra). Y cuando volví de mi exilio en Oslo, él estaba desaparecido y ella había sido encarcelada por supuesto espionaje primero y fusilada ,y rematada con el "tiro de gracia", después. Me pregunto quien inventó esa expresión, por no tener nada de divertido y a quien se le da no creo que "gracia" sea lo que le haga. Con suerte ya no le hará nada, por que estará incrementando la lista de seres vivos muertos que dejaron este mundo con forma de colador.
¿ Qué a que viene todo esto ?. Acabo de cruzar la puerta del hotel y estoy en medio de Africa en un cruce de caminos señalizado, al norte la República Democrática del Congo,al sur Zambia, oeste Tanzania y este Angola.
Recordar me cansa, y quiero recordar el monólogo de la Streep,así que me siento en esta piedra-tronco-maleta abandonada del camino y espero a que pase un caballo con lugareño, un tanque o un tigre a comerme.Lo primero que sea, no tengo preferencias,pero no me muevo.He dicho.
domingo, 17 de mayo de 2009
Hoy Potasio
Bajo las escaleras de una en una y con paradas para comprobar que no hay más silencio que el que yo guardo.
Me he quedado medio traspuesta en el segundo escalón, el mantra de David Lynch me ha sedado y tengo que mirar bien donde pongo los pies descalzos, no sea que a parte de con sangre acabe con el otro torcido o roto.
Paro en el primer escalón de la escalera o último,según desde se mire.Y me hago insecto bola en su casi inexistente espacio.
Con movimientos circenses , siempre sin tocar el suelo, estiro el cuello todo lo que puedo de la misma forma que un avestruz la hunde en la tierra, con determinación.
Acierto a ver un plato humeante, un cubierto de madera a su lado y lo que parecen un bote de alcohol y unas vendas.
Esto es desesperante, si al menos hubiera un buzón de sugerencias...
Me abstraigo una vez más y cuando vuelvo en mi empieza a atardecer. Todo sigue igual. Nadie, en mi distancia de pensamiento, ha venido por la casa.
Al incoprorarme me da un tirón en la zona lumbar, normal si tenemos en cuenta el tiempo que he estado en posición fetal.
Avanzo hacia la cocina con el mismo porte que Igor en "El Jovencito Frankenstein".
Uso la botella de agua para limpiarme el pie y procedo a echar sobre la herida el alcohol. Vuelve a mi cabeza la canción...
Here she comes ...nanana... here she she comes back.....
La canturreo alegremente mientras procuro despistar a mi centro del dolor, le digo a mi pensamiento en off que cuando mi voz en off repita el nanana mueva mi mano y derrame la cantidad necesaria sobre el pie y que aproveche la siguiente estrofa para gritar y descargar el posible escozor,
y así procede:
HEREEEEEEEEEEE SHEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE COMESSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSTODOLOQUETUMADRETEPONEENELPLATOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO?????
( De donde habrá salido la inspiración para eso )
Soplo, soplo, soplo como si se estuvieran quemando los bosques del norte.Y en cada bocanada que cojo para llenar los pulmones algo más entra y es ese delicioso olor a comida que tengo al lado. Sedada por lo uno y lo otro me envuelvo el dedo con toda la venda dejándolo como una Pinkelwurst alemana.
Mi voz en off y mi pensamiento en off no están, se fueron. El silencio empieza a invadir mi cerebro con cada cucharada del plato de Acelgas con patatas rehogadas con tomate y nueces.
La dieta de esta jaula de oro blanco, es de lujo. Deberían dar de comer así en la Betty Ford. Me chupo los dedos, me chupo los codos, me chupo las piernas, me chupo el pie y se me llena la boca de alcohol 96. La venda ha actuado como esponja absorbiendo todo y me río, y se me saltan dos lágrimas y me vuelvo a reír, pero esta vez de los chupito de tequila, ginebra y whiskey. Caigo al suelo,¡Qué manía!.
Oigo que la puerta se abre...es hora de marchar.
Me he quedado medio traspuesta en el segundo escalón, el mantra de David Lynch me ha sedado y tengo que mirar bien donde pongo los pies descalzos, no sea que a parte de con sangre acabe con el otro torcido o roto.
Paro en el primer escalón de la escalera o último,según desde se mire.Y me hago insecto bola en su casi inexistente espacio.
Con movimientos circenses , siempre sin tocar el suelo, estiro el cuello todo lo que puedo de la misma forma que un avestruz la hunde en la tierra, con determinación.
Acierto a ver un plato humeante, un cubierto de madera a su lado y lo que parecen un bote de alcohol y unas vendas.
Esto es desesperante, si al menos hubiera un buzón de sugerencias...
Me abstraigo una vez más y cuando vuelvo en mi empieza a atardecer. Todo sigue igual. Nadie, en mi distancia de pensamiento, ha venido por la casa.
Al incoprorarme me da un tirón en la zona lumbar, normal si tenemos en cuenta el tiempo que he estado en posición fetal.
Avanzo hacia la cocina con el mismo porte que Igor en "El Jovencito Frankenstein".
Uso la botella de agua para limpiarme el pie y procedo a echar sobre la herida el alcohol. Vuelve a mi cabeza la canción...
Here she comes ...nanana... here she she comes back.....
La canturreo alegremente mientras procuro despistar a mi centro del dolor, le digo a mi pensamiento en off que cuando mi voz en off repita el nanana mueva mi mano y derrame la cantidad necesaria sobre el pie y que aproveche la siguiente estrofa para gritar y descargar el posible escozor,
y así procede:
HEREEEEEEEEEEE SHEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE COMESSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSTODOLOQUETUMADRETEPONEENELPLATOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO?????
( De donde habrá salido la inspiración para eso )
Soplo, soplo, soplo como si se estuvieran quemando los bosques del norte.Y en cada bocanada que cojo para llenar los pulmones algo más entra y es ese delicioso olor a comida que tengo al lado. Sedada por lo uno y lo otro me envuelvo el dedo con toda la venda dejándolo como una Pinkelwurst alemana.
Mi voz en off y mi pensamiento en off no están, se fueron. El silencio empieza a invadir mi cerebro con cada cucharada del plato de Acelgas con patatas rehogadas con tomate y nueces.
La dieta de esta jaula de oro blanco, es de lujo. Deberían dar de comer así en la Betty Ford. Me chupo los dedos, me chupo los codos, me chupo las piernas, me chupo el pie y se me llena la boca de alcohol 96. La venda ha actuado como esponja absorbiendo todo y me río, y se me saltan dos lágrimas y me vuelvo a reír, pero esta vez de los chupito de tequila, ginebra y whiskey. Caigo al suelo,¡Qué manía!.
Oigo que la puerta se abre...es hora de marchar.
viernes, 15 de mayo de 2009
Vuelta revuelta
Atravieso la puerta...
Eco, eco metálico de voces.¡¿Quién me habla desde dentro de una lata de guisantes, quién?!. Un ojo, otro ojo...y la habitación blanca. Me digo a mi misma que no pierda la calma y sobre todo " No estoy dentro de una película de David Lynch".
Recuerdo el plato de lentejas, y mis "Memorias de Asia", la música del gramófono , voces... y siempre esta habitación blanca que parece sacada de un anuncio de lejía de Titanlux grabado en el Congo Belga. Madera reforzada de 2 capas y 3 manos de pintura, ventanales que dejan ver lo frondoso de un bosque y nada más. Imagino que desde fuera el contraste del verde de los árboles, el gris del día nublado y el blanco de la casa debe dar un gran juego. Espero ansiosa pues a que salga el sol.
Ya estoy otra vez de pie junto a la puerta pegando la oreja. Puerta cerrada, están en casa. Espero a que se marchen o lo que se que hagan para bajar a por mi plato de lentejas. Cuento los pasos que hay de un extremo al otro de la habitación.De la puerta a la ventana hay 15 pasos y de una pared a la otra puerta,17. No me puedo quejar de "la jaula de oro blanco" en la que me encuentro, es espaciosa.
Me siento bien.Quizás eso de la "colorterapia" funcione.
Me gusta andar descalza y sentir los desniveles o malformaciones que el tiempo ha hecho en el parqué. Unas sueltas, otras abiertas, otras parecen veteadas, pero todas bien uniformadas y cubiertas de un barniz que puedes ver tu reflejo.Mis mechas...¡Ays estas mechas horteras!. No uso desde que me las aconsejó Warhol. La última vez que lo vi fue en una mini escapada que hicimos de noche al parque de Unión Square, a verle los paquetes a los bailarines de Breakdance que había allí. Andy andaba pintando el retrato de Miguel Bosé para la portada del "Made in Spain", casi nada. Que recuerdos los plásticos 80, con los cardados desafiando la gravedad y contaminando todo a su paso con los 2 botes de laca por raíz cuadrada, esas hombreras fruto de la relación entre un uniforme de rugby y el hombre de hojalata, las corbatas de palo con diseño de teclado Casio, los pantalones bombachos...¡Qué malas fueron las drogas de los 70!.
Me cargo en una de los tabiques de madera y me deslizo bruscamente contra el suelo, de tal forma que con el dedo anular del pie golpeo una de las láminas de parqué sacándola de su sitio, y haciéndome sangre.
Me apoyo en la pared y me quedo ensimismada con el fuerte contraste del rojo turbio de la sangre con el blanco invisible de la madera.
Pienso en Japón, en su bandera, en el maquillaje de una Geisha, en sirope de fresa sobre helado de nata.Cuando logro salir de mi ensimismamiento , que podrían haber pasado días tranquilamente, descubro que ya no hay eco metálico, no hay voces, han salido. Hora de comer. Me incorporo y ¡Ay!,en el hueco abierto que ha dejado la veta hay algo. Meto la mano y cierro los ojos por si me muerde que al menos no tenga que verle la cara. No muerde, es objeto de papel, de cartón,pequeño...abro los ojos y...¡Mierda!, debería haberlos mantenido cerrados.
¡¡¡¡El cromo de Dirk Benedict!!!!.
Lo dejo caer al suelo y se planta sobre mi el pie ensangrentado, tengo que bajar a por algo para vendarlo. Lentamente voy hacia la puerta mientras como un mantra interno me repito " No estoy en una película de David Lynch, no estoy en una película de David Lynch, no estoy en una película de David Lynch".
Eco, eco metálico de voces.¡¿Quién me habla desde dentro de una lata de guisantes, quién?!. Un ojo, otro ojo...y la habitación blanca. Me digo a mi misma que no pierda la calma y sobre todo " No estoy dentro de una película de David Lynch".
Recuerdo el plato de lentejas, y mis "Memorias de Asia", la música del gramófono , voces... y siempre esta habitación blanca que parece sacada de un anuncio de lejía de Titanlux grabado en el Congo Belga. Madera reforzada de 2 capas y 3 manos de pintura, ventanales que dejan ver lo frondoso de un bosque y nada más. Imagino que desde fuera el contraste del verde de los árboles, el gris del día nublado y el blanco de la casa debe dar un gran juego. Espero ansiosa pues a que salga el sol.
Ya estoy otra vez de pie junto a la puerta pegando la oreja. Puerta cerrada, están en casa. Espero a que se marchen o lo que se que hagan para bajar a por mi plato de lentejas. Cuento los pasos que hay de un extremo al otro de la habitación.De la puerta a la ventana hay 15 pasos y de una pared a la otra puerta,17. No me puedo quejar de "la jaula de oro blanco" en la que me encuentro, es espaciosa.
Me siento bien.Quizás eso de la "colorterapia" funcione.
Me gusta andar descalza y sentir los desniveles o malformaciones que el tiempo ha hecho en el parqué. Unas sueltas, otras abiertas, otras parecen veteadas, pero todas bien uniformadas y cubiertas de un barniz que puedes ver tu reflejo.Mis mechas...¡Ays estas mechas horteras!. No uso desde que me las aconsejó Warhol. La última vez que lo vi fue en una mini escapada que hicimos de noche al parque de Unión Square, a verle los paquetes a los bailarines de Breakdance que había allí. Andy andaba pintando el retrato de Miguel Bosé para la portada del "Made in Spain", casi nada. Que recuerdos los plásticos 80, con los cardados desafiando la gravedad y contaminando todo a su paso con los 2 botes de laca por raíz cuadrada, esas hombreras fruto de la relación entre un uniforme de rugby y el hombre de hojalata, las corbatas de palo con diseño de teclado Casio, los pantalones bombachos...¡Qué malas fueron las drogas de los 70!.
Me cargo en una de los tabiques de madera y me deslizo bruscamente contra el suelo, de tal forma que con el dedo anular del pie golpeo una de las láminas de parqué sacándola de su sitio, y haciéndome sangre.
Me apoyo en la pared y me quedo ensimismada con el fuerte contraste del rojo turbio de la sangre con el blanco invisible de la madera.
Pienso en Japón, en su bandera, en el maquillaje de una Geisha, en sirope de fresa sobre helado de nata.Cuando logro salir de mi ensimismamiento , que podrían haber pasado días tranquilamente, descubro que ya no hay eco metálico, no hay voces, han salido. Hora de comer. Me incorporo y ¡Ay!,en el hueco abierto que ha dejado la veta hay algo. Meto la mano y cierro los ojos por si me muerde que al menos no tenga que verle la cara. No muerde, es objeto de papel, de cartón,pequeño...abro los ojos y...¡Mierda!, debería haberlos mantenido cerrados.
¡¡¡¡El cromo de Dirk Benedict!!!!.
Lo dejo caer al suelo y se planta sobre mi el pie ensangrentado, tengo que bajar a por algo para vendarlo. Lentamente voy hacia la puerta mientras como un mantra interno me repito " No estoy en una película de David Lynch, no estoy en una película de David Lynch, no estoy en una película de David Lynch".
domingo, 10 de mayo de 2009
Estos Asia
En fila india ( ¿ será este el país donde estoy ? ) caminamos por la calle. El señor bajito , Maguila y yo. Creía que alguien más venía detrás de mi pero al darme la vuelta solo vi a un perro con gafas que imitaba mi forma de andar y, que cuando se aburrió, se detuvo ante una tienda de anteojos con servicio oculista, quizás tuvieran que ajustarle las lentes, quizás quisiera unas nuevas, quizás trabajaba allí o quizás fuera a recoger la miope perra que le había arrebatado el corazón y un par de pulgas.
Soy más baja que Maguila y más alta que el señor bajito, con lo que si nos imagino de perfil a una distancia prudencial seríamos una suerte de versión de la portada del "Abbey road" de los Beatles, solo que caminando de derecha a izquierda y con el difunto George Harrison versionado por un perro con gafas. En la portada del álbum no hay mucha diferencia de alturas físicas , la altura del ego es cosa a parte, pero entre nosotros si,somos la maqueta de una montaña rusa.
De tanto mirar al suelo me voy a quedar con una tortícolis de manual de medicina, pero no puedo apartar la vista del surtido de objetos que la gente, el viento, la vida ha dejado tirado. Parece el suelo enmoquetado de una guardería con juguetes , chicles, pañuelos, botellas, mocos pegados...,los mocos pegados en este suelo arenoso pasarían inadvertidos a la vista como una inyección de botox en la cara de una muñeca hinchable.
Evito pisar un sonajero con los cascabeles pintados en púrpura y una cuerda atada en cuyo extremo hay un silbato, esquivo un zurullo con la forma del Big Ben ( hasta juraría que tenía el reloj con sus agujas y todo, pero no lo compruebo ), finalmente piso un cromo de la serie de "Galáctica" con un Dirk Benedict monísimo en su mono,y se me queda pegado a la suela. "Dirk, vamos Dirk tienes que volver al lugar del que procedes".
Hago señales a Maguila para que me espere, me apoyo en la pared de la peluquería para personas calvas y contemplo asombrada la suela del zapato. Todas las bolitas que hice con el mapa-dibujo de Maguila están ahí, apelotonadas formando una península en la que la cara de mister Benedict sería la del monarca o la del caradura del duro.
Con la ayuda de un palo de polo que traía enganchado en la suela del otro zapato voy despegándome cada uno de los papelitos enrollados.
Cuando ya los tengo todos, sonrío a uno de los calvos y hago el gesto inconfundible e internacional de: " Ey, disculpa pero voy a usar el alféizar de tu ventana para poner mis papelotes", el asiente con el típico gesto de: " De acuerdo, pero si tu tío se queda alguna vez calvo traelo".
Formo el mapa entero y para mi sorpresa no es el mapa que fue y si el mapa que es. Quiero decir, no indica el camino al barrio de los "de lado" si no el trayecto a mi hotel, con una X tan grande como la que formaban las tibias, peronés o metacarpios de las banderas piratas, mi posición en la fachada de la peluquería de calvos está marcada con pintalabios rojo y no, no es Russian Red,por muy Rusa roja que sea.
Con el gesto del meñique hago saber al dueño de la peluquería " Si me puede dar celofán, pegamento, o algún otro ungüento de esos que sirven para todo y poder pegar los papeles, y si de paso me podría dar un masaje de pies que los tengo como los de un costalero en Semana Santa". El buen hombre me guiña un ojo : " Si te vale tengo espuma de "desafeitar" y un caramelo, y para que te dé un masaje primero deberías raparte la cabeza", le confirmo con un movimiento de tobillo " Que si , que me quedo con su mejunje pero que lo de raparme lo dejamos para otro día que me he hecho las mechas hace poco y las quiero lucir un poco más pero que no dude que cuando me dé el punto Britney Spears, será el maestro de ceremonias ". Nos despedimos en silencio y comienzo a caminar con las indicaciones del mapa que va marcando mis pasos al mismo tiempo que los doy.
Maguila y el señor bajito han desaparecido, perdí ese tren.Imagino que tendrían prisa o quizás se fueron siguiendo al conejo de Alicia, la de "El país de las maravillas",la de la película porno no...,la el libro.
Llego al hotel, no puedo evitarlo pero una emoción extraña parecida a la de la tristeza me invade a las puertas.El cartel de "Estos Asia" me dice ahora "En breve estosera otra cosa", no lo entiendo, ni quiero.
Tengo la sensación de que alguien me observa , me doy la vuelta despacito y por el rabillo del ojo descubro a una mezcla de hombre y gorila agazapado tras un banco de madera, sin madera.Me giro en su dirección y le sonrío, Maguila agacha la cabeza en señal de reverencia , ¿ sabrá de mi familia ? , y desaparece.Sin señales del señor bajito.
Conforme mis pasitos directos y concisos se dirigen a la puerta de entrada todo en el mapa se va borrando. Quiero girarme una vez más para ver el cartel de "Estos Asia" y no puedo, una fuerza invisible y que multiplicaría por mil la mía me tiene con la misma movilidad que si vistiera un collarín y un corsé metálico.
Me empuja a las puerta giratorias.Desaparezco.
Fundido a negro.
Soy más baja que Maguila y más alta que el señor bajito, con lo que si nos imagino de perfil a una distancia prudencial seríamos una suerte de versión de la portada del "Abbey road" de los Beatles, solo que caminando de derecha a izquierda y con el difunto George Harrison versionado por un perro con gafas. En la portada del álbum no hay mucha diferencia de alturas físicas , la altura del ego es cosa a parte, pero entre nosotros si,somos la maqueta de una montaña rusa.
De tanto mirar al suelo me voy a quedar con una tortícolis de manual de medicina, pero no puedo apartar la vista del surtido de objetos que la gente, el viento, la vida ha dejado tirado. Parece el suelo enmoquetado de una guardería con juguetes , chicles, pañuelos, botellas, mocos pegados...,los mocos pegados en este suelo arenoso pasarían inadvertidos a la vista como una inyección de botox en la cara de una muñeca hinchable.
Evito pisar un sonajero con los cascabeles pintados en púrpura y una cuerda atada en cuyo extremo hay un silbato, esquivo un zurullo con la forma del Big Ben ( hasta juraría que tenía el reloj con sus agujas y todo, pero no lo compruebo ), finalmente piso un cromo de la serie de "Galáctica" con un Dirk Benedict monísimo en su mono,y se me queda pegado a la suela. "Dirk, vamos Dirk tienes que volver al lugar del que procedes".
Hago señales a Maguila para que me espere, me apoyo en la pared de la peluquería para personas calvas y contemplo asombrada la suela del zapato. Todas las bolitas que hice con el mapa-dibujo de Maguila están ahí, apelotonadas formando una península en la que la cara de mister Benedict sería la del monarca o la del caradura del duro.
Con la ayuda de un palo de polo que traía enganchado en la suela del otro zapato voy despegándome cada uno de los papelitos enrollados.
Cuando ya los tengo todos, sonrío a uno de los calvos y hago el gesto inconfundible e internacional de: " Ey, disculpa pero voy a usar el alféizar de tu ventana para poner mis papelotes", el asiente con el típico gesto de: " De acuerdo, pero si tu tío se queda alguna vez calvo traelo".
Formo el mapa entero y para mi sorpresa no es el mapa que fue y si el mapa que es. Quiero decir, no indica el camino al barrio de los "de lado" si no el trayecto a mi hotel, con una X tan grande como la que formaban las tibias, peronés o metacarpios de las banderas piratas, mi posición en la fachada de la peluquería de calvos está marcada con pintalabios rojo y no, no es Russian Red,por muy Rusa roja que sea.
Con el gesto del meñique hago saber al dueño de la peluquería " Si me puede dar celofán, pegamento, o algún otro ungüento de esos que sirven para todo y poder pegar los papeles, y si de paso me podría dar un masaje de pies que los tengo como los de un costalero en Semana Santa". El buen hombre me guiña un ojo : " Si te vale tengo espuma de "desafeitar" y un caramelo, y para que te dé un masaje primero deberías raparte la cabeza", le confirmo con un movimiento de tobillo " Que si , que me quedo con su mejunje pero que lo de raparme lo dejamos para otro día que me he hecho las mechas hace poco y las quiero lucir un poco más pero que no dude que cuando me dé el punto Britney Spears, será el maestro de ceremonias ". Nos despedimos en silencio y comienzo a caminar con las indicaciones del mapa que va marcando mis pasos al mismo tiempo que los doy.
Maguila y el señor bajito han desaparecido, perdí ese tren.Imagino que tendrían prisa o quizás se fueron siguiendo al conejo de Alicia, la de "El país de las maravillas",la de la película porno no...,la el libro.
Llego al hotel, no puedo evitarlo pero una emoción extraña parecida a la de la tristeza me invade a las puertas.El cartel de "Estos Asia" me dice ahora "En breve estosera otra cosa", no lo entiendo, ni quiero.
Tengo la sensación de que alguien me observa , me doy la vuelta despacito y por el rabillo del ojo descubro a una mezcla de hombre y gorila agazapado tras un banco de madera, sin madera.Me giro en su dirección y le sonrío, Maguila agacha la cabeza en señal de reverencia , ¿ sabrá de mi familia ? , y desaparece.Sin señales del señor bajito.
Conforme mis pasitos directos y concisos se dirigen a la puerta de entrada todo en el mapa se va borrando. Quiero girarme una vez más para ver el cartel de "Estos Asia" y no puedo, una fuerza invisible y que multiplicaría por mil la mía me tiene con la misma movilidad que si vistiera un collarín y un corsé metálico.
Me empuja a las puerta giratorias.Desaparezco.
Fundido a negro.
lunes, 4 de mayo de 2009
Infancia
Resultó que la risa nos alivió ese día. Soy parte de la pared gracias al belcro ( ¡ Oh qué gran invento!).
El hombre que es como una hoja de afeitar y el señor bajito fueron a nacer con la misma comadrona.Por espacio físico,los partos se realizaban en turnos. Las mujeres con contracciones cada 5 minutos tenían hora antes que las que iban por horas.Había tal cola de espera que hasta las que las tenían confirmación exacta de sus médicos de haberse quedado preñadas iban allí a pasar el emabarazo no fuera que en una de aquellas tuvieran "un adelanto" y les pillara en medio del mercado entre la coliflor y el brecol.
Así pues aquél caluroso día de agosto la buena mujer asistió a un parto en estereo ,se deslizaba en silla de ruedas por la sala del paritorio con la misma soltura que aquella patinadora del anuncio de martini de los ochenta.
Y fué que con los enfermeros a modo de cheerleaders jaleando a las prontas madres , la mujer se puso un guante de "catcher" y los iba cogiendo al aire al ser expulsados de sus cubículos maternos al exterior con la fuerza de un torrente.
Ni uno tocó el suelo,ni siquiera lo rozó, y es que la comadrona en sus ratos libres era la entrenadora del equipo de softball del polideportivo del barrio.
Aquella tarde su equipo de parturientas primerizas subió al marcador a 3 niñas y 2 niños.
Las madres, que ya sabemos como son, desde el momento en que recibieron en sus brazos la vida que habían estado gestando en sus vientres decidieron que los 5 fueran amigos.
Además del señor bajito y el hombre delgado como una hoja de afeitar nacieron la pelos de pollo, la señorita de pétalos de rosa, y la que rompería el corazón a Maguila años más tarde , la tragaldabas.
La pelos de pollo se llamó así por que de tan sensible que era su piel se ponía de punta cuando alguien abría una ventana aunque esta estuviera dentro de un cuadro pintado.
La señorita de pétalos de rosa era por que sus pedetes, si, sus pedetes,que de fina se pasaba, olían a rosas y dí fé de ello.
Y bueno... la tragaldabas, o desdicha del pequeñó corazón del gran Maguila, se comió su placenta al nacer . Oí en una ocasión que en una secta hacían eso de comerse la placenta del recien nacido, ni idea de si es que conocieron a la tragaldabas o bien si esta fundó la misma. A saber la vida dá muchas vueltas y como el título de aquella película "El mundo está loco, loco ,loco ".
Por el contrario el hombre delgado como una hoja de afeitar al hacerse mayor acabó dando con sus huesos, todos ellos, en la carcel. Parece ser que conoció a unas amistades poco deseables que se aprovecharon de su particularidad física y le hacían colarse por las ranuras de las puertas de los bancos por la noche a robar, con la mala suerte que en uno la tenían suelta y encajada con una sustancia resinosa en la que se quedo pegado hasta que abrieron por la mañana.
Entonces descubrieron el por qué de todos aquellos robos. Al salir de la trena fue contratado por una cerrajería como consejero y desde entonces vive feliz al otro lado de la no ley.
El señor bajito nunca creció más de un palmo. Sus padres esperaron con paciencia a la época del estirón y entonces le salió bigote y se le puso la voz de un fumador compulsivo de celtas sin boquilla, pero de crecer nada. No era ninguna enfermedad , como algunos especialitas querían creer, solo que no creció más.
El señor bajito cuando contaba con 7 años y estaba jugando con una piedra en el recreo, el maestro de hacer tizas estaba pasado de anisete, le creyó de otra clase y le devolvió al jardín de infancia con los niños de 3 años, le vió superdotado por que ya hablaba. Sus padres tampoco se molestaron en corregir el error ya que pensaban que así podría subir nota en las asignaturas en las que iba más flojo: "Colorea dentro de los limites" y "Marca con el lapiz la linea de puntos en el orden de los números". Y de esta forma acabó en la clase de Maguila, con el que enseguida conectó y con él que con el tiempo y el impresionante desarrollo físico de Maguila hacían una suerte de Asterix y Obelix, rompiendo así el tandem Don Quijote y Sancho Panza que hacía con el hombre delgado como una hoja de afeitar.
Parece que nos vamos. El señor delgado como una hoja de afeitar se queda esperando que su mujer , la señorita pétalos de rosa, vuelva de una convención de fragancias rectales.
Me arrancan de la pared ( que delicia de sonido el del belcro ),que manos delicadas que me tiene Maguila, le estoy cogiendo cariño.El señor bajito abre la comitiva. Nos movemos.
El hombre que es como una hoja de afeitar y el señor bajito fueron a nacer con la misma comadrona.Por espacio físico,los partos se realizaban en turnos. Las mujeres con contracciones cada 5 minutos tenían hora antes que las que iban por horas.Había tal cola de espera que hasta las que las tenían confirmación exacta de sus médicos de haberse quedado preñadas iban allí a pasar el emabarazo no fuera que en una de aquellas tuvieran "un adelanto" y les pillara en medio del mercado entre la coliflor y el brecol.
Así pues aquél caluroso día de agosto la buena mujer asistió a un parto en estereo ,se deslizaba en silla de ruedas por la sala del paritorio con la misma soltura que aquella patinadora del anuncio de martini de los ochenta.
Y fué que con los enfermeros a modo de cheerleaders jaleando a las prontas madres , la mujer se puso un guante de "catcher" y los iba cogiendo al aire al ser expulsados de sus cubículos maternos al exterior con la fuerza de un torrente.
Ni uno tocó el suelo,ni siquiera lo rozó, y es que la comadrona en sus ratos libres era la entrenadora del equipo de softball del polideportivo del barrio.
Aquella tarde su equipo de parturientas primerizas subió al marcador a 3 niñas y 2 niños.
Las madres, que ya sabemos como son, desde el momento en que recibieron en sus brazos la vida que habían estado gestando en sus vientres decidieron que los 5 fueran amigos.
Además del señor bajito y el hombre delgado como una hoja de afeitar nacieron la pelos de pollo, la señorita de pétalos de rosa, y la que rompería el corazón a Maguila años más tarde , la tragaldabas.
La pelos de pollo se llamó así por que de tan sensible que era su piel se ponía de punta cuando alguien abría una ventana aunque esta estuviera dentro de un cuadro pintado.
La señorita de pétalos de rosa era por que sus pedetes, si, sus pedetes,que de fina se pasaba, olían a rosas y dí fé de ello.
Y bueno... la tragaldabas, o desdicha del pequeñó corazón del gran Maguila, se comió su placenta al nacer . Oí en una ocasión que en una secta hacían eso de comerse la placenta del recien nacido, ni idea de si es que conocieron a la tragaldabas o bien si esta fundó la misma. A saber la vida dá muchas vueltas y como el título de aquella película "El mundo está loco, loco ,loco ".
Por el contrario el hombre delgado como una hoja de afeitar al hacerse mayor acabó dando con sus huesos, todos ellos, en la carcel. Parece ser que conoció a unas amistades poco deseables que se aprovecharon de su particularidad física y le hacían colarse por las ranuras de las puertas de los bancos por la noche a robar, con la mala suerte que en uno la tenían suelta y encajada con una sustancia resinosa en la que se quedo pegado hasta que abrieron por la mañana.
Entonces descubrieron el por qué de todos aquellos robos. Al salir de la trena fue contratado por una cerrajería como consejero y desde entonces vive feliz al otro lado de la no ley.
El señor bajito nunca creció más de un palmo. Sus padres esperaron con paciencia a la época del estirón y entonces le salió bigote y se le puso la voz de un fumador compulsivo de celtas sin boquilla, pero de crecer nada. No era ninguna enfermedad , como algunos especialitas querían creer, solo que no creció más.
El señor bajito cuando contaba con 7 años y estaba jugando con una piedra en el recreo, el maestro de hacer tizas estaba pasado de anisete, le creyó de otra clase y le devolvió al jardín de infancia con los niños de 3 años, le vió superdotado por que ya hablaba. Sus padres tampoco se molestaron en corregir el error ya que pensaban que así podría subir nota en las asignaturas en las que iba más flojo: "Colorea dentro de los limites" y "Marca con el lapiz la linea de puntos en el orden de los números". Y de esta forma acabó en la clase de Maguila, con el que enseguida conectó y con él que con el tiempo y el impresionante desarrollo físico de Maguila hacían una suerte de Asterix y Obelix, rompiendo así el tandem Don Quijote y Sancho Panza que hacía con el hombre delgado como una hoja de afeitar.
Parece que nos vamos. El señor delgado como una hoja de afeitar se queda esperando que su mujer , la señorita pétalos de rosa, vuelva de una convención de fragancias rectales.
Me arrancan de la pared ( que delicia de sonido el del belcro ),que manos delicadas que me tiene Maguila, le estoy cogiendo cariño.El señor bajito abre la comitiva. Nos movemos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
