miércoles, 29 de abril de 2009
Maguila
Maguila impone, y no por sus dos metros verticales ni por su metro y medio horizontal si no por su mirada directa, fija, penetrante, dá la sensación de que cuando te mira está viendo lo profundo de tu alma y leyendo lo oscuro de tus pensamientos,por que no nos llevemos a engaños cuando sentimos que alguién mira dentro de nosotros nunca pensamos en que verá que ayudamos a las viejecitas a cruzar la calle o que no tiramos papeles al suelo, siempre tememos que adivinen nuestras fantasías sexuales más sucias, nuestros pensamientos de odio hacia ese vecino o los deseos de dominar el mundo y mandar a la recogida de la uva a la clase alta ( ¡ay! mi segundo abuelo y sus ideas revolucionarias, rojas y sociales que daño a hecho a mi parte pija ).
Maguila impone en su silencio un respeto que de hablar no sé si sería tanto.
Dá la sensación de estar pero no de existir. Su presencia se hace notar por el volumen que es imposible de obviar, pero su existencia , si no fuera por sus dibujos, desaparecería en la incomunicación hablada que practicamos los demás.
Maguila no dibuja ni bien ni mal, se expresa. Un garabato en la sección de contactos del periodico local es claro y conciso en su necesidad o pensamiento. Sin adornos poéticos ni abalorios rocambolescos que desvíen la atención del mensaje para deleitar el paisaje.
Si lloras te dibuja un pañuelo en una servilleta, si tienes hambre te regala un bocadillo coloreado en una de las caras de esa caja abandonada en la calle.El mapa a la casa del barrio de los que van de lado, no lo llegue a apreciar entonces por acabar hecho bolitas. El dibujo de las carcajadas en la casa de la mesa de metacrilato eran eco del brillo de su mirada, honesta, sincera, limpia.
Quizás sea eso lo que puede dar miedo de Maguila, su genuina ingenuidad,la mirada de un niño.
Maguila no tiene edad, Maguila tiene presente y su presente tiene más consistencia que mi pasado.
Nunca he sido muy buena para poder apreciar las pinturas que mi abuela me mostraba de alguno de sus salones o de los libros que hacía traer de otros paises.Los reposaba en mis rodillas, dejando marcas de los dibujos de la cubierta en mi piel cuando golpeaba sus páginas para que prestara atención. Alguén una vez me tachó de sacrílega por no apreciar a Miró y si a Ibáñez.
A Maguila un día le rompieron el corazón, tenía entonces 9 años, la chica le daba explicaciones de su no correspondido amor y esas palabras se iban transformando en afiladas razones incomprensibles a su fragil corazón. Maguila, entonces, se quedó sin palabras,no pudo decir nada pues sus palabras no saldrían de sitio alguno ya que se había quedado sin sentir, se lo había arrebatado él mismo de un mordisco pues el quemazón que producía el rechazo era demasiado grande. Había regalado sus sueños, sus despertares,sus palabras a una niña caprichosa que las había usado y abusado a placer. Maguila dejó de hablar y se dedicó a oir.Se apartó de la vida como parte activa, dejando ésta a los demás seres con suerte y el se dedicó a contemplarla en su parte más pasiva. El mundo desde la pecera en la que se había encerrado.
Para que te rompan el corazón has de estar enamorado, Maguila había sentido algo que mucha gente nunca sentirá, no por tener no oportunidades si no por su incapacidad para sentir,punto.
jueves, 23 de abril de 2009
Asir Asia
memoria recompilando datos como si de una investigación policial se tratara.
Las tazas de té están pegadas a la mesa, y la tetera, las cucharillas, el azucarero.Dicen que así no se cae por estar todo de lado, tienen razón pero aún no entiendo lo de tener pegadas las servilletas a la mesa, el señor Maguila se seca la boca con la manga de la chaqueta de pana gorda que lleva. Me pregunta el dueño de la casa si quiero azucar, pienso en cuanto hace que no me lavo los dientes y que vidas nuevas imperceptibles a la lente humana se estarán mudando a la urbanización de la posible placa bacteriana de mi boca, pido dos y que las colme. Mientras termino de formular mi petición en décimas de segundo otra duda viene a mi mente: ¿ Cómo me las va a servir estando las cucharillas pegadas a la mesa de formica ? Décima de segundo después de colocar la última señal de interrogación en mi pensamiento, el señor de la casa, un tipo más alto que el señor bajito y más delgado que una hoja de afeitar succiona,de dos veces, el azucar del azucarero con una pajita, y ni corto ni perezoso las espele sobre mi taza... ya no me preocupan las bacterias de mi boca ahora creo que voy a tener descedencia en breve y multiracial. Le miro con una sonrisa dibujada en mi cara con rotulador , trago saliba, y él me sonrie con una sonrisa natural, casi oigo el eco sordo de una carcajada y ante mi aparece la inexistencia de una fila de dientes frontales y el poderío de un colmillo firme y orgulloso de haber resistido los envites vitales que se llevaron a sus compañeros de boca.
Silencio. Todos beben su té con pajita, ¿ El subidón de teína así será mayor ?. Maguila se mira un zapato, el señor bajito tiene los ojos cerrados, otro que acaba de salir de una de las habitaciones se tumba en el sofá metiendo uno de los extremos de un tubo de goma en la taza, bebe a distancia. El hoja de afeitar me observa detenidamente , no puedo mantenerle la mirada me dá la risa, me contagia su risa pero que con el silencio que hay romperlo así me dá , no sé, algo de reparo por si perturbo la paz de alguno de los allí presentes.
Un intento más y me encuentro con sus ojos pequeños ,diminutos como el culo de los gorriones que diría el primer abuelo que tuve.El buen hombre, mi primer abuelo, era hombre de pocas palabras y muy sabio si llovia decía "la lluvia moja". Solía constatar lo que todos sabíamos pero nunca expresábamos.Creo que podía leer nuestras mentes, pero eso es otra historia.
El hombre hoja de afeitar sigue con su mirada fija en los mios y poco a poco dejo de sentirme tan incómoda para sentir una invasión de emociones dentro de mi que me sobrepasan y se me escapa una carcajada. Acto reflejo, manos a la boca, él me las quita y me anima con gestos a que las deje salir, y así hago.
En unos instantes la habitación esta llena del sonido de mi risa que rebota por las paredes, el señor bajito abre los ojos despacito y me sonrie, el señor hoja de afeitar se une a mi y empieza a emitir sonidos con la suya, Maguila abre la boca e intenta emitir un sonido, el señor bajito le dá una palmadita en la espalda y le extiende una hoja de periódico y un boli ( vaya...así que Maguila es el artista del grupo.....interesante.... ), Maguila dibuja risas. El señor bajito rie también, el del sofa sopla por la suerte de manguera y hace burbujas en su té. Pienso en mi té con Mussolini y en como se habría llevado las manos a la cabeza y me da igual ante aquella falta de todo a sus ojos, y sinceramente me importa un bledo, querida .
Y así nos quedamos todos riendo durante horas.Asidos a las tazas de té para no caernos.Asía en Asia
Que sencillo es a veces todo.
martes, 21 de abril de 2009
Así en Asia
Así es como andan algunos y así andamos otros, sin saber hacia donde nos dirigimos y tampoco preocupados por ello ya que si he llegado hasta aquí sin saber como, también saldré de aquí de la misma forma.
Creo que vamos a casa de uno de ellos, no es por que lo haya entendido, es por que me lo han dibujado en una hoja de papel de periódico sensacionalista en la que una señora delgada y ataviada con un traje de lentejuelas y chorizuelos es atacada por una manada de mandríles en celo con pajaritas de purpurina.
Me quedo el dibujo con la excusa de que me gusta el arte abstracto, pero en realidad estoy haciendo bolitas y dejándolas caer por las esquinas para marcar el camino de vuelta "just in case" ( que orgullosa estaría mi abuela de mi ingles si lo hablara y, estuviera viva ).
lunes, 20 de abril de 2009
Asia
Una vez, que yo recuerde, estuve en Asia. No sé donde, no me preguntes cuando...solo sé que a la salida del hotel había un cartel enorme que decía "Estos Asia" , quizás fuera como la ciudad de París en Texas o la de Toledo en Ohio, quizás estaba en Teruel...pero allí decían que era Asia, y con eso es con lo que me quedo.
Estaba de resaca, una vez más, mis movimientos se reducían a 1 milímetro cada X tiempo (llámalo X, llámalo Y). Un caracol me adelantaría y dejaría en una nube de polvareda tras de sí.
La verdad es que no me sorprendió estar en Asia, pero lo malo era que no sabía donde... algunos más pálidos que yo, otros más tostaos, mucha gente, no entendía lo que decían...así que para meter la pata de siempre y llamar Chino a un Japonés o Birmano a uno de Bangladesh pues mejor me callaba y observaba las olas de gente ir y venir.
Diría que es el sitio más lejano al que he ido, si supiera donde estaba. Se me acercó un lugareño con pinta maja y le debí dar pena o lástima, o las dos cosas a la vez, por que ni corto ni perezoso le dijo a su acompañante, suerte de una mezcla entre humano y gorila, que me cogiera en brazos y me llevara a un banco del parque. Cualquier persona en mi situación habría dado gritos y pedido auxilio ante el posible secuestro, pero para que engañarnos... estaba de resaca, no sabía el idioma y temía que si hacía algún aspaviento me fuera por la patilla a'lante. No las tenía conmigo ,así que como decía mi abuela a la que no entendía por hablarme en Ruso y por el palillo de oro que siempre tenía entre las paletas superiores "Si no puedes luchar contra ello, dejate llevar". Y eso hice, me deje llevar. Me deje llevar hasta el banco.
El que parecía primo de Maguila el Gorila hizo un movimiento que yo consideré raro e intenté soltarme y del esfuerzo me lo hice encima.
lunes, 13 de abril de 2009
Magnesia
Silencio, todo es silencio.. la banda no toca.
Como el sonido de la conversación de una película muda.
Así está el lugar. El par de dos no está no se oye ni siquiera el eco de los puntos suspensivos.
Un plato de lentejas aún calientes sobre la mesa y un vaso medio lleno-medio vacío. Si digo que no he probado en mi vida las legumbres, quizás mienta por que no lo recuerdo pero nunca había visto un plato de lentejas así, como de un bodegón de uno de esos pintores a sueldo de un rey. De un rey de cuando los había, con corona y capa todo el día, de trajes impolutos a lomos de un caballo en el medio de los restos de una batalla.
Bueno, que me voy a comer las lentejas.
Oigo una canción en alguna parte....es como un eco interno. Me levanto y recorro la casa buscando un aparato de música enchufado y solo descubro un gramófono lleno de polvo pero con con muestras de tener uso aunque no hay disco. y sigo escuchando la canción...
- Here she comes ...nanana... here she she comes back.....
¡ Soy yo! La música suena dentro de mi, mis pulmones son los amplificadores, el corazón la electricidad y mi boca el altavoz.
¿Ha estado todo el tiempo esa música ahí y yo no me había dado cuenta o la acabo de componer para hacerme la soledad menos solitaria?
Recuerdo que recuerdo algo...Popoff, mi primo el que sabe ruso, una rusa y alguien que pasaba por allí. Con motivo de las fiestas del lugar estábamos jugando al juego de la botella. La 3era botella de vodka y seguía sin entender el chiste de mi primo. Esto me hizo abstraerme del resto y transportarme mentalmente a cuando María Antonieta lucía cabeza.
Tomábamos té en tazas bañadas en plata y el sabor del metal me dejaba sensación de haber estado chupando monedas, como los que chupan los sapos esos pero sin ver duendes ni gatitos. Antonia me contaba de que quería hacerse un algo nuevo en el pelo por que el tinte le estaba jodiendo las raíces y puntas yo le comentaba que se rapara la cabeza y así saneara todo bien desde las mismas entrañas del cuero cabelludo. Juana, la campeona en el tiro con Arco, se había atrevido con el peinado antes y, bueno, solo la quemaron en la hoguera... ¿ Por qué tendría que pasarle algo parecido a María Antonieta? Su horóscopo no decía nada de que no fuera a llegar a usar redecilla cuando pintara canas.
Por eso no uso cubiertos de plata.
Una cuchara de madera sobre la mesa ( sonrisa mental ).
No repienso lo que escribo mentalmente. Antes, al mirar por la ventana vi una especie de manantial, estas lentejas deben estar hechas con agua de ahí. Me lleno de magnesio, indoloro e insípido.
Me encuentro en una casa al lado de un manantial en algún lugar de algún sitio. Me relajo, me expando por la silla, me deslizo por las paredes hasta llegar al sofá. Mi pensamiento en off busca en el disco duro de la memoria, en la carpeta de canciones un tema para este momento, quizás un trago de zumo de uvas fermentadas haga claro lo borroso. Si, este tema estará bien, no recuerdo cuando fue la última vez que me canté a Spandau Ballet...pero resulta que me sé el "True" y me gusta.
Se me cierran los ojos en el segundo estribillo, oigo ruido de llaves, alguien entra. Hombre y Mujer. A lo lejos el eco de sus voces fuera de mi cabeza que hablan y se comunican entre sí. A lo cerca una puerta se me abre y camino hacia ella... me voy, voy, me voy. Me fui.
viernes, 10 de abril de 2009
Amnesia II
Abro un ojo,estoy tumbada de lado y abro el pegado a la almohada para no ser descubierta llegados al caso de que haya alguien más aquí. Me duele la cabeza.
Lentamente ,sin hacer ruido, me llevo la mano a la cabeza...¿ a la cabeza ? ¿¡ tengo cabeza ?! Mi Abuela siempre me decía algo que no entendía, más que nada por que era en ruso y yo fuí educada en inglés, cosa de padres previsores. Un día un primo que si lo hablaba me tradujo y me confirmó lo que ya sabía "algún día perderas la cabeza". Mi abuela era sabia como pocas, no sabía freir un huevo pero se las sabía todas. Y me caló desde el primer día. Ahora mientras me muevo lentamente en la cama incorporándome a la realidad recuerdo sus palabras traducidas por mi primo y me doy cuenta que el otro día perdí la cabeza y de la misma forma que la perdí, la he recuperado ahora. Como si nada, sin aviso, sin música de trompetas ni efectos especiales. Pienso en que de la misma forma nos vamos de este mundo, sin grandes aspavientos o discursos ( bueno eso si no estas dando un mitín toda emocionada y un francotirador te pega un tiro ).
Me siento en la cama de la habitación de la casa en la que estoy, el tacto de las sábanas es de algodón, no recuerdo cuando fué la última vez que dormí con ropa de cama de algodón.
Oigo voces fuera, me tomo mi tiempo e intento distinguirlas,descubro a un hombre y una mujer. Miro a mi alrededor por si hubiera algo que me fuera familiar pero no, nada. En otra situación me habría agobiado, pero al tener la cabeza de vuelta a su sitio me siento llena de júbilo y regocijo. De puntillas me acerco a la puerta y pego el oido ( silencio )
Amnesia
¿Quien soy? ,¿ De donde vengo?....a donde voy no me lo pregunto por que no pienso moverme de la silla de la terraza de la playa donde estoy.
Contando....dos brazos, dos manos, dos piernas, dos pies, un tronco ( ¿ que passssssa ?) y una cabeza...¿ cabeza? dios! es eso! no tengo cabeza...
¿Y si no tengo cabeza que es esta voz en off que leo?
Palpo, palpo la arena, si no tengo cabeza ni ojos ¿ como sé que estoy en la playa? bueno, eso es lo último que sé...estaba con Popoff y ¿ donde esta Popoff? ,¿Se habrá llevado el mi cabeza?
Cuantas preguntas y ninguna respuesta, mejor sigo palpando la arena a ver si la encuentro...palpo, palpo... una colilla ¡ Qué asco!...una botella de plástico...me la voy a poner a ver que pasa...nada... solo un regusto a refresco caliente por mi espalda...
Oigo voces...alguien se acerca...¡ bien! ¿ bien?.... esperaré a ver que hace...silencio, pero sé que está enfrente de mi pues siento su presencia, no puedo hablar y con el lenguaje de signos solo sé hacer autostop y mandar a la mierda...dudo....dudo un rato....dice algo de si soy un maniquí ( no me extraña con el figurín que tengo, o al menos tenía por que después de tantos meses y con la salina del mar a saber que aspecto tengo)
Uys me alzan en el aire, Ey! Ey! espera..... no puedo me llevan en brazos, me dejo llevar a ver que pasa, cierro los ojos mentalmente ( pero que digo si no tengo mente, solo esta voz en off) pues eso en off cierro los ojos. Estoy cansada me dejo llevar.
Una española podría ser la nieta del último zar de Rusia.
( sustraido de un artículo con fecha 16/01/2002 )
