martes, 21 de abril de 2009

Así en Asia

En aquel recóndito lugar de Asia hay una tipo de gente que anda de lado me cuenta el bajito, al que a saber por qué ahora entiendo. Resulta que en su zona hubo un terremoto ( como la de Alcorcón pero de grado 6 en la escala del Richie ese ) y las casas se resintieron quedándose como la torre de Pisa. No se hizo nada , por que la gente es muy tranquila y se acostumbraron a andar de lado de un idem al otro de sus hogares y cuando salen a la calle pues ya no quitan el chip, por que para que tanto esfuerzo, ¿no? que se esfuercen los demás que ellos ya han tenido bastante en la vida con el terremoto. El andar entre ellos se convierte en algo así como pilotar una nave intergaláctica en un campo de meteoritos. Yo ya me he chocado con 4,no son ellos si no yo la que se siente irremediablemente atraida por sus cuerpos. Seguro que un borracho de mi tierra natal los esquiva hasta con los ojos cerrados. Yo no soy borracha, solo aficionada y no se me dá nada mal, la pega es que al día siguiente no me acuerdo de mucho.
Así es como andan algunos y así andamos otros, sin saber hacia donde nos dirigimos y tampoco preocupados por ello ya que si he llegado hasta aquí sin saber como, también saldré de aquí de la misma forma.

Creo que vamos a casa de uno de ellos, no es por que lo haya entendido, es por que me lo han dibujado en una hoja de papel de periódico sensacionalista en la que una señora delgada y ataviada con un traje de lentejuelas y chorizuelos es atacada por una manada de mandríles en celo con pajaritas de purpurina.
Me quedo el dibujo con la excusa de que me gusta el arte abstracto, pero en realidad estoy haciendo bolitas y dejándolas caer por las esquinas para marcar el camino de vuelta "just in case" ( que orgullosa estaría mi abuela de mi ingles si lo hablara y, estuviera viva ).

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