Abro un ojo,estoy tumbada de lado y abro el pegado a la almohada para no ser descubierta llegados al caso de que haya alguien más aquí. Me duele la cabeza.
Lentamente ,sin hacer ruido, me llevo la mano a la cabeza...¿ a la cabeza ? ¿¡ tengo cabeza ?! Mi Abuela siempre me decía algo que no entendía, más que nada por que era en ruso y yo fuí educada en inglés, cosa de padres previsores. Un día un primo que si lo hablaba me tradujo y me confirmó lo que ya sabía "algún día perderas la cabeza". Mi abuela era sabia como pocas, no sabía freir un huevo pero se las sabía todas. Y me caló desde el primer día. Ahora mientras me muevo lentamente en la cama incorporándome a la realidad recuerdo sus palabras traducidas por mi primo y me doy cuenta que el otro día perdí la cabeza y de la misma forma que la perdí, la he recuperado ahora. Como si nada, sin aviso, sin música de trompetas ni efectos especiales. Pienso en que de la misma forma nos vamos de este mundo, sin grandes aspavientos o discursos ( bueno eso si no estas dando un mitín toda emocionada y un francotirador te pega un tiro ).
Me siento en la cama de la habitación de la casa en la que estoy, el tacto de las sábanas es de algodón, no recuerdo cuando fué la última vez que dormí con ropa de cama de algodón.
Oigo voces fuera, me tomo mi tiempo e intento distinguirlas,descubro a un hombre y una mujer. Miro a mi alrededor por si hubiera algo que me fuera familiar pero no, nada. En otra situación me habría agobiado, pero al tener la cabeza de vuelta a su sitio me siento llena de júbilo y regocijo. De puntillas me acerco a la puerta y pego el oido ( silencio )

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