lunes, 22 de junio de 2009

El sacrificio del buitre.

El aire huele a barbacoa,abro los ojos y la playa ha desaparecido y con ella la esencia de lalarga...estoy nerviosa.
Huelo a carne a la brasa.Estoy bajo el árbol y un ser humano de raza negra con corbata trincha un muslo al fuego.

- Dios, ¿Eres tu?

Me responde:

- Una vez más, si Dios es negro, entonces lo soy- Se ríe.

Miro sus manos que me ofrecen un pedazo de carne y siguen estando bien cuidadas.

- ¿Cómo?
- ¿Cómo se come?
- ¿Cómo?...¿Aquí?...¿Dónde?
- Puedes comer subida al árbol si quieres, pero ahí es un buen sitio.
Demasiado ingenioso para mi este momento,trago casi sin masticar el manjar, parece pechuga.A cada mordisco recupero un algo más de mi.

- Soy Natasha
- Si, lo sé.

Obvio, si es Dios ya sabe todo así prefiero quedar en silencio y no ser pesada repitiéndome.

- Está buena la carne
- Si, ¿verdad? de camino a tu encuentro me tropecé con un buitre en traje de
neopreno pidiendo a gritos ayuda.
- ...
- Y bueno, sus últimas palabras fueron que ya que le quedaba un aleteo de vida usara
su carne para alimentarte cuando te encontrara.

No pregunto, pero el buitre con traje de neopreno estaba en la playa bebiendo margaritas y ahora me alimentaba.

- Bonito lo que has hecho aquí- Señala los restos inexistentes de mi vació país-.
Te he traído una nevera del campamento de la playa.
- Pero ¿ Cómo?
- Si que estás preguntona. Quieres saber todo ya y no es el momento. Primero
debes coger fuerza y en su momento sabrás lo que necesites saber.

Se vuelve a hacer el silencio. Y Dios empieza a sacar de la nevera portatil, bebida, mantas, libros, unos vinilos, algo de queso y, un gramófono.
No me atrevo a preguntar pues parece ser que no estoy aún en ese momento pero me pica la curiosidad e intento ver las portadas de los discos.

- ¿ Te gusta la música clásica?
- Si...

Una vergüenza de grado 1000 me invade y me siento ridícula, mucho,demasiado... como la vez que borracha perdida me tiré a una piscina de aguas residuales. Absurda como cuando me encontré en la fiesta de Vanity Fair con aquella actriz galardonada con el Oscar de aquel año y le dije que me llenara la copa instantes antes de vomitarle encima. Sobrada como, tras beberme 3 botellas de vodka, Popoff me presentó a los padres de su novia y le comí la boca al padre con la broma del "beso ruso"...

- Has hecho mucho el loco tu, ¿no?

La angustia se me queda estacionada en la garganta. Todo lo que llena mi mente en este momento son "momentos para olvidar".Quiero salir corriendo pero las piernas me flaquean. Tiemblo y pienso en el buitre que me estoy comiendo y a su vez en la de animales o personas que se habría comido él antes.
Dios pone uno de los discos en el gramófono y suena el Concierto para Clarinete y Orquesta K.622 de Mozart, la recuerdo por "Memorias de África"...

- Si, ya sé.

Me giro en dirección al Hotel.

- No tan rápido, aún no es el momento. Disfruta la música.

EL nudo se empieza a deshacer, es cierto "la música amansa a las fieras".El ansia se desvanece con cada nota.Debo tener cuidado con lo que pienso, que Dios me lo sabe todo.

- Eso es cierto.

Me sonríe, se desanuda la corbata y se tumba a mirar al cielo.Quizás eche de menos su paraíso celestial en lugar de estar conmigo en este infierno terrenal.

- El infierno se parecería a esto en calor que hace en Junio.

Me tumbo más cerca del árbol y miro al cielo y un buitre con alas de ángel me guiña un ojo antes de volar tan alto que se vuelve un punto rápido y con luces.

- Es un Boeing 747 en ruta alternativa.

Me veo dentro del boeing sentada en primera clase jugueteando con un mechón del pelo mientras una azafata me sirve el Bloody Mary que le he pedido...

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